El Cerro Trinidad es otro ícono visible desde la interamericana. El mismo forma parte del Parque Nacional Campana y se encuentra en Capira, Panamá Oeste. Llegar a sus faldas desde la capital es fácil. Para mi subirlo fue un reto superado, aunque el mayor reto fue de retorno.

Ficha Técnica:

  • Destino: Subir el Cerro Trinidad, comunidad del Lídice en Capira, Provincia de Panamá Oeste, Rep. de Panamá.
  • Transporte utilizado: Automóvil.
  • Tipo de sendero: Intermedio. Importante llevar guía ya que el sendero es en bosque cerrado, además hay subidas que requieren apoyo de cuerdas.
  • Tiempo: El sendero tomó aproximadamente 3 horas de ida y probablemente 2 y media de retorno. Wikiloc (gracias Gooseman).
  • ¿Qué necesitas?: Guía para llegar a la cima (directorio por venir), agua (guía por venir), snacks ligeros, ropa adecuada y que estés dispuesto a ensuciar, una muda de ropa para el retorno, zapatillas con buena tracción en la suela o botas de senderismo, cuerda para secciones de mayor peligro.

 

Como suele suceder después de un trip pesado como lo fue Cerro Tute, los primeros días siguientes uno siente que ya es hora de tomar un reposo por una o dos semanas. Llega la mitad de la semana y la rutina nos hace cambiar de parecer. Además, solo ver un par de fotos y descripciones de nuestra próxima misión nos convencen de inmediato que debemos asistir. Y así fue.

Es enero del 2015. El clásico punto de encuentro en Albrook, ya también ofrezco mis servicios de chofer como parte del carpool. Después de un pequeño susto para mis nuevas amistades con un breve desvío, pasamos el Puente de las Americas y no es mucho después que llegamos a Capira. Tomamos un giro a la derecha y no demoramos en llegar a nuestro punto inicial. Ahí nos espera un guía local. La Tribu Guarumo hace un esfuerzo por siempre que sea posible solicitar el apoyo de un guía del área. El guía a veces no es una persona entrenada en este menester, pero al conocer mejor sus terruños, nos puede ayudar a no perdernos. Además, de esta manera se incentiva el turismo local y se demuestra que sí es posible y sí hay personas interesadas en estás actividades. Para esta ocasión el guía ya es experto y es una de las personas que suele cuidar el área de acceso a este monumental cerro.

¿Así o más heroicos?

Parte del grupo. ¿Así o más heroicos?

Ya con algo de entrenamiento por los senderos anteriores, fue muy divertido poder avanzar con el grupo, aunque sea al final, e ir disfrutando de los árboles de mandarina en el camino y el bosque que se iba cerrando cada vez más. El grupo al parecer estaba formado por unos cuantos novatos pero en su mayoría por los compañeros que conocí en Cerro Gaital y otros que participaban con frecuencia en La Tribu. Durante el recorrido existe una pared que aunque se puede llamar complicada, realmente lo que requiere es extrema cautela para subirla. Con el apoyo de cuerdas y también las ramas y raíces es posible hasta para un principiante como yo el poder subir y continuar el trayecto.

No recuerdo cansancio durante la subida, pero definitivamente que la sed acostumbrada nunca me abandonó. Estando consciente de esto en el momento intenté cuidar mi consumo.

Vistas de la Cima del Cerro Trinidad

Vistas de la Cima del Cerro Trinidad

Llegamos a una de las cimas, desde la cual se podía apreciar una aún más alta pero que definitivamente requeriría más técnica para poder subirla. Como punto de referencia en la cima en que nos encontrábamos hay una escultura de una biblia abierta. También hay un acantilado por lo que se debe pisar con cuidado. Nuevamente la cautela más que complejidad es la palabra clave de este camino.

De retorno el cansancio se empezó a sentir más y con ello parece que la sed aumentaba. Decidí restringir aún más mi consumo, aunque ya era poco lo que quedaba. Me dije a mí mismo que ya cuando estuviera más cerca podría consumir más agua sin mayores consecuencias.

Pero hubo un error de cálculo. En mi memoria el punto en que usamos las cuerdas se encontraba bastante cerca de nuestro punto de inicio. Resulta que en realidad habíamos caminado mucho más entre ambos lugares. Bajar esta sección de retorno fue igual de divertido y decidí celebrar el logro tomándome el resto del agua que tenia. Hay lecciones que a veces toca sufrirlas para aprenderlas, aunque sea por accidente.

Escultura de la biblia que encontramos en el Cerro Trinidad

Escultura de la biblia que encontramos en el Cerro Trinidad

Seguimos caminando, pero mi cuerpo empezaba a mostrar gran cantidad de cansancio. Recuerdo que durante el retorno era parte del grupo delantero o por lo menos del medio pero poco a poco me fui rezagando hasta el final. Ahí me acompañaba Gooseman quien también sufría cansancio y además Pachapappa quien decidió cuidar la retaguardia del grupo, por suerte!

Pude experimentar de primera mano lo que es la deshidratación. Eventualmente cada paso que tomaba requería de mi entera atención y era difícil no quejarse. Recuerdo en algún punto Pachapappa compartió un poco de su agua, aunque él tampoco tenía mucha y es muy importante siempre tener reservas (lo que irresponsablemente no consideré en esa ocasión). Afortunadamente el colega demostró una vez más su agilidad y experiencia cuando estábamos más cerca del punto de inicio obteniendo algunas mandarinas de los árboles que ahí se encontraban. Tremendo alivio poder por fin obtener algo de liquido y un poco de glucosa, pero el daño ya estaba hecho. Para rematar, mi falta de memoria me ganó otra sorpresa ya que al salir del área del sendero aún tocaba subir una carretera inclinada hasta donde se encontraba mi auto y el de los compañeros. Esto se sintió eterno.

Mil años después, según mi recuerdo, llegué a mi auto donde me esperaban mis pasajeros. Logré abrir la puerta y ubicar una botella de agua que afortunadamente había guardado como reserva para el retorno. Luego de un tiempo de descanso pude recuperarme por completo y unirme con el resto del grupo, quienes consiguieron de una casa cercana les prepararan un almuerzo y así compartir comida y cervezas. Al finalizar solo quedó retornar de esta aventura didáctica.

Es por ello que deseo crear una guía sobre el consumo de agua. En senderismo creo más importante que la comida, botas, ropa. Es solo que uno lo toma por dado y la realidad es que en la mayoría de los senderos tomados no nos llegamos a topar con fuentes de agua en medio del trayecto.

La experiencia, entrenamiento y lecciones serían de gran importancia tan solo un mes después…

Categories: Crónicas

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

You may use these HTML tags and attributes:

<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>