Aventuras

La Revancha en el Río Guanche

Al pensar en Portobelo, nuestra mente primero se imagina el fuerte, o con mayor probabilidad las costas caribeñas que aún protege, hoy como patrimonio. Cuando vamos en camino, mantenemos nuestra mirada hacia la izquierda para disfrutar del océano azul. Lo que no pensamos o vemos es hacia nuestra derecha, las bellezas que se esconden a plena vista en el bosque del Parque Nacional del mismo nombre.

Esta no fue la primera vez en Portobelo y de hecho tampoco lo fue para llegar a nuestro destino. Hace varios meses con mi alma-mater del senderismo, La Tribu Guarumo, nos tomamos el reto de bordear el Rio Guanche para conocer los saltos que ofrece. Aquella vez iniciamos con retrasos, nos llovió desde que empezamos hasta que nos encontramos con una sección muy inclinada y la caída del sol, lo que presentó un camino siempre lleno de lodo y nos obligó a acampar in-situ con todas sus incomodidades. La mañana siguiente se decidió como grupo que lo mejor era retornar e intentarlo nuevamente. Y así lo hicimos.

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La aventura iniciaría para mí desde el momento en que me despertó la llamada de OhYeah! quien se encargó de organizarnos. Con la llamada aprendí que los tonos de alarma elegidos para esa madrugada no tendrían efecto en mi despertar. Afortunadamente ya tenía todo empacado y fue cuestión de bañarme, vestirme (preparar un cafe y emparedado) y salir. Encontraría al resto del grupo en el segundo sitio de encuentro en Sabanitas para los que aún debían hacer un par de compras y desde ahí dirigirnos a nuestro punto de inicio a la salida del Río Guanche. En el lugar conoceríamos a nuestros guías Cirilo y Misael. Polainas, botas y trekking poles listos nos preparamos para lo peor.

Guanches Mar 2016

A diferencia de la vez anterior, habían pasado varios días sin llover. De hecho fue por eso que se había pospuesto el viaje algunas semanas, hasta que nuestro guía nos aconsejara ir. Esto hizo una enorme diferencia con el recorrido. Nada de botas trabadas ni de resbalones inevitables. El camino fue placentero y las vistas hermosas. No quita lo exigente del recorrido aún con estrechos en la selva humeda. Pero siempre tendríamos cerca el río para recompensarnos con sus aguas ya sea para tomar (filtrada) o bañarnos.

Rio Guanche 2016

Alrededor del medio día llegaríamos a nuestro campamento base, donde tendríamos la opción de usar tanto nuestras tiendas como hamacas. Desde mi hamaca podría disfrutar de la vista hacia el río y una de sus pequeñas caídas.

Con nuestro campamento armado y algo de descanso, aprovechamos el inicio de la tarde para seguir caminando hasta uno de los saltos más altos. Desde el inicio del recorrido hasta ahí no dejaríamos de escuchar los monos aulladores recordándonos que visitamos su territorio. Mi única, afortunadamente pequeña, decepción fue encontrarme una pequeña botella de agua tirada en lo que parecía ser un sendero casi virgen.

En el lugar nos chapuzamos en las pozas de los saltos para disfrutarlo a pesar del agua fría (que no disfruto, pero hay que aprovechar). Las fotos y videos documentando el hito no faltarían.

Cascada Guanche Mar. 2016

Con la meta lograda retornamos a nuestro campamento para disfrutar lo que restaba de la tarde con la grata compañía y compañerismo que siempre hay dentro del sendero con La Tribu. El caer de la noche atrae a muchos a sus guaridas mientras otros pocos aún necesitamos unas horas más para poder dormir.

Camping Guanche Mar. 2016

Una vez en la hamaca, al apagar la linterna, la oscuridad reinaba. Los sonidos en su mayoría provendrían del agua fluyendo cerca aunque misteriosamente se podría sentir a la distancia el sonido del bajo de alguna bocina. Muy extraño con casi 5km de recorrido adentro del río y con la oscuridad absoluta se podría confundir como una ilusión.

La mañana siguiente tampoco me despertó la alarma del reloj que acostumbra despertarme. Tuve que escuchar al resto del grupo conversar para saber que me había quedado dormido en lo que sería la mejor siesta en la hamaca que he tenido al momento. Como la idea era salir temprano empecé de inmediato a empacar.

Mi plan, ejecutado con éxito, sería aprovechar una de las varias paradas que el grupo usaría para ducharse en las caídas del río y ahí prepararme mi café. Tuve suficiente tiempo para hacer dos servidas y así compartir con El Doc, otro de los compañeros de sendero. Las siguientes paradas podría yo también refrescarme un poco.

Río Guanche Mar. 2016

En el camino parte del grupo pasaría por el lugar donde tuvimos que acampar en nuestro primer intento. Yo pasé con el guía por donde hubiera sido probablemente una mejor ruta, aunque ahora sería más fácil de apreciar que bajo la presión de la ocasión anterior.

Tribu Guanche Mar. 2016

Casi al medio día estaríamos retornando tan felices como hambrientos para volver a disfrutar de la cotidiana pero muy apreciada comida de la región. Algunos del grupo ya estarían pensando en la posibilidad de repetir el trayecto en un solo día. Yo me encuentro muy satisfecho de haber podido re-escribir este capítulo con otro logro obtenido por nuestro excelente grupo.

 

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